HISTORIA DEL JUEGO
Después de haber vencido a Cronos, los tres victoriosos hermanos: Zeus, Poseidón y Hades echaron a la suerte la repartición del Universo. Colocaron dentro de un yelmo tres símbolos y lo dejaron al azar. En consecuencia Zeus consiguió el cielo, Poseidón el mar y Hades tomó posesión del inframundo.
El comienzo de los juegos de azar y apuestas se puede remontar a los rituales religiosos en las sociedades primitivas prehistóricas. Al igual que los juegos de azar evolucionaron a partir de las prácticas adivinatorias de las sociedades primitivas, las herramientas del juego evolucionaron a partir de los objetos empleados en los rituales. Los objetos utilizados eran fácilmente accesibles para un hombre primitivo (piedras, palos, frutos secos, huesos, etc.)
Los huesos pequeños como tabas son los antecesores directos de los dados modernos. De la misma manera el origen de los naipes se pueden conectar a las prácticas adivinatorias.
Antes de la invención de la imprenta en el siglo XV, las cartas eran hechas a mano, con plantillas y bloques de madera. En consecuencia, el precio del paquete era demasiado caro para la gente común.
Alrededor de 7000 a.C. el suelo fértil de Mesopotamia (la región entre el Tigris y el Éufrates en la actual Irak) dio a los humanos la primera oportunidad para cambiar el estilo de vida de nómada a sedentaria. Eso llevó a la creación de una sociedad estable, lo que era necesario para el desarrollo de habilidades, conocimientos y herramientas. La civilización de la raza humana comenzó a partir de ese momento en la historia. No es de extrañar que las primeras herramientas de los juegos de azar fueron descubiertas entre los hallazgos arqueológicos en esa parte del mundo.
Los primeros dados de seis caras marcados con puntos que data del año 3000 a.C. Asimismo se descubrieron tableros de juego de la misma época, lo cual indica que la población solía jugar juegos de mesa, un tanto parecidos al Backgammon.
Juego con dados fue muy popular en Persia. Los egipcios gozaban del juego también. Antiguas tumbas egipcias estaban adornados con relieves escultóricos que representan escenas de juegos de azar. Por su parte la tradición china del juego no tiene rival.
El juego siguió el desarrollo de la sociedad china en cada paso del camino y por el año 1000 a.C. se convirtió en inseparable de la cultura china como el arroz. En todas las calles en las ciudades grandes de China había se practicaban los juegos de azar, apuestas en peleas de animales, estas actividads siempre atrajieron a gran número de personas.
Las peleas con animales y seres humanos siempre han generado un gran entusiasmo y fuertes apuestas. Las pelea de gallos se convirtió en una de los encuentros favoritos para apostar, en torno al siglo V a.C. Las apuestas eran actividades populares en competiciones deportivas incluidos Juegos Olímpicos y otras competiciones, como lucha, boxeo, carrerasr, lanzar y otras
Durante los días de gloria del Imperio Romano (desde agricultores y legionarios hasta los emperadores) eran fanáticos del juego. La mayoría de los juegos fueron extraidos de los griegos.
Al igual que los griegos, romanos jugaban juegos de adivinanzas. Un popular juego era llevado acabo mediante el uso de almendras, frijoles y otros pequeños objetos escondidos en la palma de la mano, pues otra persona debía adivinar el numero de semillas que había dentro. El otro juego era lanzar la moneda, lo que hoy conocemos como: cara o cruz.
El Emperador Cayo Calígula convirtió su palacio imperial en una casa de juego. Él era un tramposo y un mal perdedor, así como el muchos gobernantes romanos fueron amantes del juego. Numerosos tableros y dados fueron encontrados en las ruinas del Imperio Romano. Los dados eran hechos de huesos, plata, bronce, piedra, conchas y marfil. Los dados cargados fueron descubiertos en Pompeya.
La plebe romana no podía vivir sin juegos de azar y apuestas, en aquellos tiempos se llevaban a cabo frecuentemente luchas de gladiadores, carreras de carros, peleas de animales y todo tipo de eventos deportivos dio oportunidades constantes para que las masas apostaran y se deleitaran jugando. Cabe destacar que los romanos tenían las leyes contra el juego, que no fueron aplicadas en serio.
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